martes, 4 de febrero de 2014

Los conflictos con proveedores pueden solucionarse con la mediación empresarial

Los proveedores son vitales para el buen desarrollo de la actividad de la empresa y por eso es fundamental buscar proveedores de calidad y realizar alianzas estratégicas que permitan el beneficio mutuo. Pero cuando existe un conflicto con alguno de los proveedores la situación puede agravarse y provocar un malestar en la empresa.
mediación empresarial para conflictos con proveedores

Cuando un proveedor incumple un contrato, ya sea en el tiempo de entrega o en las especificaciones de los pedidos, o proporcionan material insuficiente o de una calidad que no es la contratada, y no aceptan solucionar estos problemas, los empresarios pueden recurrir a tomar medidas legales para solventar estos problemas. Pero antes de iniciar un proceso judicial, desde el InstitutoAndaluz de Mediación,  animamos a los empresarios a buscar una solución amistosa, a recurrir a la mediación empresarial para encontrar soluciones y no romper así relaciones empresariales fundamentales.

Si la empresa está teniendo diferentes problemas con proveedores, lo normal es que la actividad empresarial se resienta, por lo que hay que encontrar una solución rápida y confidencial. Si ambas partes acceden a asistir a un proceso de mediación, el mediador trabajará con ellos en varias sesiones utilizando técnicas de comunicación, diálogo, y negociación. El mediador analizará el problema y propondrá soluciones para que no haya un ganador y un perdedor, sino para encontrar una solución eficaz para las partes.


Nuestra experiencia como mediadores en Sevilla nos demuestra que la posibilidad de llegar a un acuerdo en este campo es muy alta. En el caso de impagos a proveedores por ejemplo, nuestro equipo de mediadores propone establecer plazos y cantidades para el pago de la deuda.  De esta forma, la relación profesional quedará salvada y la imagen empresarial tampoco resultará afectada.

miércoles, 15 de enero de 2014

Cualidades del Mediador

En la profesión de mediador resultan fundamentales una serie de cualidades personales y profesionales que si bien, algunas de ellas, pueden ser innatas a la persona (nos referimos dentro de las personales), muchas pueden ser trabajadas y adquiridas como una habilidad que se irá perfeccionando con el tiempo y la experiencia.

cualidades del mediador


Entre las cualidades personales cabría destacar la empatía. La habilidad para ponerse en el lugar de los demás, en este caso, de las partes en conflicto, con el fin de comprender las razones que cada uno expone. Este acercamiento le dará una serie de ventajas importantes para el ejercicio de la actividad de mediador.

Muy ligada a la empatía estaría la habilidad para percibir los valores de cada persona que afectan a la manera en la que ven y plantean el conflicto, así como a las posibles soluciones que aportan. Estos valores están, en muchas ocasiones, ligados a la propia cultura de la persona, por lo que un buen mediador, deberá conocer los valores característicos de las distintas culturas que intervengan en el proceso de mediación.

Desde el punto de vista profesional, resulta inherente a la condición de mediador la imparcialidad y la neutralidad. Ambas cualidades deben imperar tanto en el mediador como en la institución de la que forme parte. No inclinarse a favor de la postura de una de las partes es un requisito esencial que debe cumplir el mediador. Aunque se tenga una opinión personal acerca de la situación, debe ser dejada al margen del proceso de mediación para poder ejercer de manera correcta sus funciones y no perder la credibilidad ante una de las partes.

Los conocimientos sobre la materia y la profesionalidad, constituyen otra cualidad del mediador a tener en cuenta. No es lo mismo intervenir en un proceso de mediación familiar para la resolución de una separación o un divorcio, que una mediación laboral en la que habrá que tener conocimientos sobre la normativa, la negociación colectiva, las soluciones adoptadas en casos similares… Esto no significa que el mediador deba ser un experto en la materia a tratar, puesto que las partes podrán facilitarle la información complementaria que necesite.


Por último no debemos olvida la confidencialidad, un mediador siempre debe garantizar la confidencialidad de la información y los intereses que cada una de las partes le haya facilitado de manera separada. Si resultara necesario la revelación de alguna información con el fin de alcanzar una solución, deberá pedir consentimiento previo a la parte en cuestión. La confidencialidad de la información deberá ser respetada incluso cuando el proceso de mediación haya concluido.

jueves, 9 de enero de 2014

El Mediador como líder del proceso de mediación

En el proceso de mediación la figura del mediador suele identificarse con la del líder que conduce a las partes en conflicto a través del proceso de mediación adaptándose en todo momento a cada situación, a cada caso, y a las características concretas de las personas en conflicto.


En este sentido, los aspectos que más ayudan a definir el papel del mediador en este proceso son:
1.- Aspectos tangibles: infraestructura e intervenciones necesarias para el correcto desarrollo del proceso, asesoramiento, formación…
2.- Valores, creencias, imagen y compromisos propios del mediador que pueden completar su papel como tal.
3.- Expectativas que las partes en conflicto depositan sobre la figura del mediador.

La acción que realiza el mediador en cada proceso de mediación se desarrolla en una situación tan compleja que puede desembocar en una cierta desorientación de las estrategias a seguir para solucionar el conflicto. Por esta razón hay ocasiones en las que la actuación del mediador puede estar caracterizada por:
-         La urgencia por resolver el problema que ocasiona el conflicto olvidando la relación entre las partes y que estas sean las que protagonicen realmente dicha resolución de una forma eficaz.
-         La adopción de un estilo de mediación fijo que asegure un nivel aceptable de éxitos sin tener en cuenta las características de las partes ni la situación concreta.
-         El desarrollo de una conducta de proposiciones activas para la resolución del conflicto adoptando un papel protagonista en la búsqueda de soluciones.

Si bien es cierto que esta actuaciones no resultan insensatas en un contexto de resolución de una situación conflictiva, sí se ajustan más al concepto clásico de la cultura de negociación que a la mediación. La idea de que “existe una única forma de hacer las cosas para conseguir los objetivos deseados”, aunque pueda desembocar en unas cotas aceptables de éxito en los casos de mediación, también elimina una gran cantidad de ocasiones en las que conseguir resultados con un alto nivel de eficacia, adaptándose a la situación y a las partes. Por esta razón, el mediador debe ajustarse más a la afirmación de que “existen múltiples maneras de hacer las cosas para conseguir los objetivos deseados”. 

Desde el Instituto Andaluz de Mediación trabajamos bajo estas directrices  con el fin de gestionar procesos de mediación verdaderamente eficaces y adaptados a la situación y el contexto de cada conflicto.

jueves, 2 de enero de 2014

La mediación en el ámbito de la salud

En la actualidad existen una serie de conceptos que se vinculan con el concepto de salud y que, sin embargo, no se vinculan de manera directa con la ausencia de enfermedad. Nuestra sociedad ha asumido la importancia del bienestar físico, psicológico y social de toda la ciudadanía como un derecho que es necesario garantizar. Esta realidad unida al aumento de la longevidad y a la inmigración hace que las instituciones sanitarias, los usuarios y los profesionales que desarrollan su actividad en este ámbito, se encuentren inmersos en una realidad compleja en la que se generan multitud de conflictos de diversa índole.



En este contexto, la mediación resulta una herramienta eficaz para la resolución de dichas disputas así como para la creación de una serie de herramientas y campañas educativas y preventivas que permitan reducir el número de reclamaciones sanitarias, sobre todo por parte de los usuarios.

Además,la mediación a través de la figura neutral del mediador, ha demostrado ya en numerosas ocasiones que permite mejorar las relaciones interpersonales, las relaciones entre personas de distintas culturas, así como los conflictos laborales de los profesionales de la salud, hoy día tan frecuentes.

Como hacía referencia Bonafé-Schmitt, 2007, la mediación y, por tanto, aquella mediación que se desarrolla en el ámbito de la salud, debe permitir una correcta gestión del cambio así como el acompañamiento de las personas en los procesos de prevención, resolución, transformación o contención de las situaciones de conflicto. Supone una nueva manera de regular socialmente la intervención en la resolución de los conflictos, en la comunicación, en la educación y en la seguridad, en todas aquellas relaciones difíciles.

La mediación sanitaria se presenta, según Currie, 1998, para formar parte de los nuevos sistema con el fin de gestionar los conflictos entre profesionales y usuarios de un hospital, contribuyendo a una mejor gestión de los cambios y utilizando el diálogo como eje central de las intervenciones en la relación clínica.

Por último, tal y como señala Lederach (1989) es importante tratar de construir espacios de paz en la vida cotidiana de una organización con el apoyo de procesos de diálogo basados en la cultura de la paz. Y, en este sentido, la mediación se podría establecer como una nueva metodología profesional vinculada a una nueva manera de vivir las relaciones personales en el seno del entorno laboral.

jueves, 19 de diciembre de 2013

La entrevista como herramienta para conocer el conflicto

La mejor herramienta para conocer un conflicto en mediación  es la entrevista. A través de esta técnica los mediadores del Instituto Andaluz de Mediación son capaces de determinar la naturaleza del conflicto, conocer los intereses del litigio, balancear la flexibilidad y voluntad de las partes, además de fortalecer la confianza en el proceso de mediación hacia los organizadores, hacia los mediadores y hacia los acuerdos.

entrevista mediacion

Los objetivos de la entrevista son conseguir información para cumplimentar el marco del conflicto y conocer la voluntad de las partes para llegar a un acuerdo final. Esta técnica debe realizarse a través de una reunión privada con las partes en la que se deben llegar a determinar los objetivos de cada una de ellas, cómo ven los hechos importantes, qué actuación llevaran a cabo si la mediación no logra un acuerdo y las posibles soluciones integradoras.

Las entrevistas deben estructurarse en torno a tres ejes: obtener información, proporcionar información y crear un clima de confianza. Los mediadores del Instituto Andaluz de Mediación proporcionan la oportunidad de expresarse a ambas partes para conocer sus necesidades. Por lo general se repasa la trayectoria del conflicto y se exploran las responsabilidades de las partes.

Las preguntas de la entrevista deben ser claras y neutrales, no deben predisponer al sujeto pues no se conseguirá recabar información. Han de ser pertinentes y dirigidas a explorar áreas relevantes del conflicto, además de socialmente aceptable. La misión última de las preguntas en una entrevista es motivar al entrevistado a que proporcione información.

La revista resulta fundamental en cualquier proceso de mediación empresarial, mediación familiar, mediación sanitaria o vecinal. 

martes, 10 de diciembre de 2013

El servicio de mediación bancaria


El Ayuntamiento de Zaragoza ha puesto en marcha un programa de mediación en deuda hipotecaria que está teniendo bastante éxito entre la población. Este servicio de orientación, asesoramiento y mediación jurídica lo puso en marcha el consistorio hace poco más de un año con el fin de ayudar a las familias con problemas económicos que no pueden afrontar su obligación con los bancos y corren el riesgo de perder sus casas. La mayoría de las consultas las realizan matrimonios con hijos con unas economías familiares sacudidas por la crisis.

Este programa de mediación se divide en tres etapas. En la primera, se procede a la entrega de documentos e información para estudiar la situación administrativa y comprobar que el beneficiario cumple con los criterios fijados por el Ayuntamiento. Uno de los requisitos para que el consistorio proporcione ayuda es que el valor de compra de la vivienda no supere los 180.000 euros.

De los 260 expedientes tramitados, el 93,46% de pasaron a la segunda fase. En ésta, los equipos de mediadores se entrevistan con los afectados para conocer la situación socio-económica que les impide hacer frente a los gastos de la hipoteca. En total, a lo largo del año se han tramitado 240 informes, un 90%, que pasaron a la última etapa, la de negociación con los bancos.

Hasta el momento se han realizado 234 procesos de mediación con los bancos, de los cuales el 21% son de personas solteras y el 18% divorciados y, mayoritariamente con hijos a su cargo. El 55% de los solicitantes son españoles, mientras que el 26% es procedente de américa. El 27% vive de los ingresos derivados de su trabajo y un 26% de la prestación por desempleo y 50 no tiene ningún tipo de ingreso para hacer frente a la deuda hipotecaria.

Desde el Instituto Andaluz de Mediación, como expertos en mediación en Andalucía, apoyamos todas las iniciativas puestas en marcha por las Instituciones Públicas para fomentar la mediación y solucionar los diferentes problemas de los ciudadanos. De esta manera se demuestra que la mediación tiene cabida en todos los ámbitos sociales, no sólo en el empresarial o familiar. Desde nuestra sede en Sevilla, trabajamos para que cada vez más gente recurra a la mediación para encontrar una solución satisfactoria para ambas partes, antes de recurrir a los Juzgados.

martes, 3 de diciembre de 2013

La voluntariedad de la mediación


En las últimas semanas se está desarrollando un debate entre los profesionales de la mediación sobre la posibilidad de que la mediación deba ser obligatoria en determinados conflictos. Este debate enfrenta a aquellos profesionales que creen que debería ser obligatorio el intentar la mediación y a otros que piensan que de esa manera se vulnera el principio de voluntariedad.

Los primeros defienden que la mediación siempre debe ser voluntaria, pero esto no quiere decir que no pueda ser obligatorio el intentarlo. Una de  las opciones en esta corriente podría ser instaurar la sesión informativa que deriva en la mediación como obligatoria. De esta forma no se vulnera la voluntariedad de la mediación si se obliga a las partes a asistir a la primera sesión informativa, pudiendo ambas partes desistir después de esta sesión. 

Para los que defienden la voluntariedad como pilar básico de la mediación, es impensable instaurar la mediación como obligatoria. El imponer llegar a un acuerdo es poco práctico ya que de ese modo puede que las partes implicadas en un conflicto no colaboren para encontrar una solución satisfactoria para ambas.

En cualquier caso, existen unos aspectos deontológicos basados en la Ley 5/2012 de 6 de Julio, de Mediación Civil Y Mercantil, en el código de conducta Europeo de 2004 y en la Directiva del Parlamento Europeo 2008/52, sobre la necesidad de la voluntariedad en la mediación. El mediador debe estar atento a que la mediación se desarrolle de modo voluntario por todas las partes y que ninguna de ellas acuda forzada, ni se vea obligada a firmar acuerdos no queridos. Existen algunas excepciones como cuando existe un pacto por escrito que exprese el compromiso de someter a mediación las controversias surgidas o que puedan surgir.

Desde el Instituto Andaluz de Mediación apostamos por la mediación como un principio informador, de manera que ni el mediador ni los mediados estén obligados a mantenerse en el procedimiento de mediación ni a concluir un acuerdo. Como expertos en resolución de conflictos a aquellas personas que tengan un conflicto a que rompan las barreras y acudan a un mediador en caso de necesitarlo.